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CONSEJOS PARA UN CORRECTO
CUIDADO DE LOS PIES

Higiene y prevención

Higiene y prevención son términos íntimamente unidos, ya que sin hiegiene no hay posibilidad de prevención. Es muy importante aplicarlos al cuidado de nuestros pies ya que con ello podremos evitar o prevenir problemas y patologías que nos causan malestar en nuestra vida diaria.

Los profesionales de la salud debemos insistir en el cuidado de nuestros pies, a los que no prestamos mucha importancia debido a la escasa repercusión social que estos tienen, ya que generalmente van ocultos dentro del zapato, mientras que sí nos preocupamos por el buen estado de nuestro pelo, piezas dentales,… que están a la vista de todo el mundo. Sin embrago los pies son la base de todo el cuerpo y pieza fundamental en la tarea de desplazarnos. Es importante prestarles atención y cuidados mínimos para mantenerlos en buen estado.

Consejos para el correcto cuidado de los pies

  • Evitar el exceso de sudoración: En los casos de hiperhidrosis o exceso de humedad en los pies está recomendado la utilización de algún producto farmacéutico que lo controle, con ello evitaremos el malestar de sentir los pies húmedos, el mal olor, así como las infecciones bacterianas o por hongos.

  • Prevención de micosis: Para prevenir la micosis o infección por hongos es importante realizar un buen secado de los pies después del lavado, principalmente entre los dedos, evitar el exceso de sudoración como ya hemos dicho anteriormente, cambiar frecuentemente los calcetines y que estos sean absorbentes.

  • Lavarse los pies cada día: Con agua fría o tibia y jabón de pH ácido (5,5). La duración del lavado no será superior a 10 minutos para que la piel no se macere. No es necesario añadir al agua ni sal, ni bicarbonato, ni vinagre, ni lejía, ya que en principio no tienen ningún poder terapéutico y lo único que puede hacer es resecar la piel.

  • Hidratarse muy bien la piel de los pies: Después de un buen lavado y un buen secado debemos utilizar una crema hidratante que echaremos tanto en la planta como en el dorso del pie, y sobretodo en la zona del talón que es la más expuesta a la grietas. Las personas con problemas de circulación o diabetes deberán tener un especial cuidado con la piel de los pies e hidratarla mucho para prevenir la fisuración o ulceración.

  • Corte de las uñas anatómico: Debemos cortar las uñas siguiendo la forma del dedo y de la uña, ya que no todos tenemos la misma forma y no ha todos nos beneficia el mismo tipo de corte. Es conveniente cortarse las uñas con alicates en lugar de tijeras y debemos evitar el “hurgarnos” en los laterales para no originar heridas.

  • Calzado adecuado: El calzado es conveniente que esté fabricado en piel de mamífero, que sea ancho del antepié, con cordones, suela de cuero, sin costuras que puedan provocar roces, ligero y con un tacón entre 2-4 cm.

  • Ejercicio físico: El realizar diariamente una actividad física adaptada a nuestra edad y condición va a beneficiarnos en general y a nivel de las extremidades inferiores, va a mejorar considerablemente la circulación sanguínea.

  • Dejar de fumar: Ya que el tabaco a parte de provocar enfermedades cardiorrespiratorias a corto o largo plazo, aumenta el riesgo de arteriopatía, sobre todo en las piernas.

  • Uso de las prendas de vestir: No es conveniente utilizar prendas de vestir excesivamente apretadas ya que ejercen un efecto de torniquete al paso de la sangre en las piernas.

  • Evitar la “quiropodia o pedicura de cuarto de baño”: Evitar el autotratamiento. No utilizar hojas de afeitar, ni callicidas, ni tijeras de punta fina y cuchillas para tratarnos nosotros mismos las lesiones dérmicas que presentemos en los pies. Primero porque la postura para llegar a los pies no es la más cómoda y no vemos bien lo que estamos haciendo pudiendo provocar lesiones. Segundo porque quizás el material no es el adecuado y no está desinfectado. Y tercero porque podemos pensar que tenemos un callo y ser cualquier otra lesión que necesita un tratamiento específico. Además corremos el riesgo de hacernos una herida que se infecta por no estar desinfectado y esterilizado el material, y que nos puede dar problemas en la curación, sobre todo si la persona es de riesgo por ser diabética o tener otra alteración similar.

    Recomendamos a toda persona que tenga una lesión en sus pies, sobre todo si tiene un pie de riesgo, que acuda al podólogo, pues es el profesional que tiene limitada su acción laboral al pie y podrá resolver el problema adecuadamente. Además sería recomendable realizar revisiones periódicas de los pies.

    Mª Montserrat Gómez Maya
    Diplomada Universitaria en Podología
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